Tuesday, October 02, 2007

Step back Look Forward

Las tropas del G.R.A.N. han retrocedido. Las cupulas del Imperio Nadeista se ha recluido en el misterio de la existencia, planeando su (constante) resurección. El desarrollo actual de el mundo no es propicio aun para su aparición, la humanidad no esta preparada para Nada. Nuestra revolución duerme expectante de los movimientos del régimen establecido, esperando con ansias retomar las fuerzas y las armas de la razón para influir en las mentes de las masas y dirigirlas hacia Nada...

Saturday, September 01, 2007

Duermo y escribo dormido, mientras pueda encapsular algunas ideas. Me limitare solo a declarar que durante los últimos años no he aprendido nada, salvo a mentir. También llegue a la conclusión que mentir no es necesariamente malo, uno lo hace siempre como dice Onetti en su decálogo para principiantes, y algunas mentiras se pueden institucionalizarse y ser útiles (¿?) como sucede en el caso de la psicología. Es más, creo que nada es verdadero y que a esta altura las cosas que son absolutamente ciertas no valen la pena.

La incertidumbre es lo único que nos va quedando, a pesar de que nos duela ver como las cosas en las que creíamos pierden sentido, en tanto propósito y en tanto, sensación. Y es por que duelen, estas cosas no se dicen o no se escuchan… por tanto considere que hay cosas que es mejor no decir ni preguntar, que existen dudas mucho mas deseables que la verdad.

Saturday, June 16, 2007

La nada no tiene nada

Este blog practicamente no tiene actualización porque la nada no tiene fin, la nada tiende a menos infinito o algo asi; me refiero a que su finalidad pasa por ser... nada, se reafirma su existencia en no darnos ninguna razon para escribir sobre ella porque al ser nada, implica que no hay nada que escribir. Pero aqui estoy, rompiendo el convenio, visitando la nada una vez mas, desde la nada que significa el autorechazo respecto a la sociedad humana y el silencio inconciente para evitar el contacto mas alla de la nada con lo externo a la nada que segun el punto de referencia podria ser todo, en fin...

Sunday, March 25, 2007

TransNada

Asi con el Nadeismo. Se resiste a morir, pero tambien auto-niega su existencia cuando los tres entes fundacionales no estan en una mistica reunion afuera del Club La Union (xD). Quizas es por su escencia de Nada que trata de mantenerse solo al filo de ser algo. O acaso ya se murio (lo que quizas nunca fue)??.

Lalala... un modismo del nadeismo para rellenar cuando no tienes nada que decir o escribir

No se poh, podriamos criticar la actualidad nacional, de como afecta el Transantiago a las regiones, como sufren porque sus pobres compatriotas deben sufrir tanto al subirse a una micro. En realidad no se que tanto sufren porque a lo mas me toco un micrero que no se sabia el recorrido, pero entre todos le achuntamos a la calle al final y todo tuvo un buen fin. Pero ahora como un porteño mas igual latea que te hablen tanto del Transantiago, primero porque estoy en Valparaiso, y segundo porque aca esta claramente la version chanta de ese mentado plan, el Transporte Metropolitano de Valparaiso, o Transvalparaiso, que en el fondo fue comprar uniformes para los choferes y pintar las micros, nuevas?... en realidad hay algunas que claramente fueron deshechadas por por el Transantiago, unas ex-amarillas que ahora circulan con colores mas lindos como el rojo y verde de la linea 2 (ahora 501). Creo haber escuchado el año pasado sobre micros nuevas pero no paso nada parece... me pregunto que suerte habra corrido el Trans O'higgins o las Bioredes o algo asi en el Bio bio.

Bueno como decia... La nada esta en el limbo (que como sabemos no es nada pq el papa lo dijo).

Friday, February 02, 2007

Heidegger sobre la Nada



Pero de todos modos nosotros pretendemos preguntar por la nada. ¿Qué es la nada? El primer paso en dirección a esta pregunta ya se revela inusual. En este preguntar ponemos de antemano la nada como algo que «es» así y asá, esto es, como algo ente. Pero precisamente resulta que es absolutamente diferente de eso. El preguntar por la nada (qué y cómo es) convierte a lo preguntado en su contrario. La pregunta se priva a sí misma de su propio objeto.
Como consecuencia, toda respuesta a esta pregunta es imposible ya de suyo, porque funciona necesariamente bajo la forma de que la nada «es» esto y aquello. Pregunta y respuesta son igual de contradictorias en relación con la nada.

Por eso, ni siquiera hace falta que la ciencia la rechace. La regla fundamental del pensar en general, a la que se recurre corrientemente, esto es, el principio de no contradicción, la lógica universal, echa abajo esta pregunta. Efectivamente, el pensar, que esencialmente siempre es pensar de algo, dedicado a pensar la nada tendría que contravenir su propia esencia.

Puesto que se nos prohíbe de modo general convertir a la nada en objeto, ya hemos llegado al final de nuestro preguntar por la nada, siempre que presupongamos que en esta pregunta la «lógica» es la instancia suprema, el entendimiento es el medio, y el pensar, el camino para captar la nada de modo originario y decidir sobre su posible desvelamiento.

Pero ¿se puede poner en entredicho de este modo el poder dominante de la «lógica»? ¿Acaso es falso que el entendimiento es el señor soberano en esta pregunta por la nada? Pues lo cierto es que únicamente con su ayuda podemos determinar la nada y plantearla aunque sólo sea como un problema que se consume a sí mismo. Porque, en efecto, la nada es la negación de la totalidad de lo ente, lo absolutamente no-ente. Pero de este modo, ponemos a la nada bajo la determinación superior de lo negativo, esto es de lo que tiene carácter de no y, con ello, según parece, de lo negado. Ahora bien, según la doctrina dominante y nunca cuestionada de la «lógica», la negación es una acción específica del entendimiento. Entonces, al plantearnos la pregunta por la nada e incluso la pregunta por su cuestionabilidad, ¿cómo podemos pretender despedir al entendimiento? ¿Pero es tan seguro lo que estamos presuponiendo? ¿Representa el no, la negatividad, y con ella la negación, la superior determinación bajo la cual cae la nada como un modo particular de lo negado? ¿Sólo hay la nada porque hay el no, es decir, la negación? ¿O es más bien al contrario? ¿Sólo hay la negación y el no porque hay la nada? Todo esto no está decidido, ni siquiera ha alcanzado todavía la dignidad de pregunta expresa. Pero nosotros afirmamos que la nada es más originaria que el no y la negación.

Si esta tesis es correcta, entonces la posibilidad de la negación como acción del entendimiento, y con ello el propio entendimiento, dependen de alguna manera de la nada. Entonces, ¿cómo puede este último querer decidir sobre ella? ¿Acaso al final la aparente contradicción de sentidos de pregunta y respuesta en relación con la nada reside únicamente en una ciega obstinación del entendimiento extraviado?

Pero si no nos dejamos confundir por la imposibilidad formal de la pregunta por la nada y pese a todo le plantamos cara y nos la planteamos, entonces tendremos que satisfacer por lo menos a lo que sigue siendo la exigencia fundamental para que efectivamente se llegue a plantear cualquier pregunta. Si, pase lo que pase, la nada -ella misma- debe ser interrogada, entonces previamente tiene que haber sido dada. Tenemos que encontrarnos con ella.

Pero ¿en dónde buscaremos la nada? ¿Cómo encontraremos la nada? ¿Acaso para encontrar algo no tenemos que saber ya, en general, que está ahí? ¡Desde luego que sí! Ante todo y generalmente, el hombre sólo es capaz de buscar cuando ya ha dado por supuesta la existencia de lo buscado, cuando presupone que está ahí presente. Pero ahora lo buscado es la nada. ¿Es que después de todo hay un buscar sin ese supuesto, un buscar al que corresponde un puro encontrar?

Sea como sea, nosotros ya conocemos la nada, aunque sólo sea como eso sobre lo que charlamos de manera cotidiana. A esta nada común y corriente, que desprende escaso brillo como todo lo que se da por supuesto y se pasea sin sentir por nuestras conversaciones, podemos incluso someterla con toda rapidez a una «definición»:
La nada es la completa negación de la totalidad de lo ente. ¿Acaso esta característica de la nada no apunta ya en esa dirección desde la que precisamente es ella la única que puede salir a nuestro encuentro?

Tiene que darse previamente la totalidad de lo ente a fin de que, simplemente como tal, dicha totalidad pueda caer bajo la negación, en la que después la nada misma debería mostrarse.

Pero incluso pasando por alto el hecho de la cuestionable relación entre la negación y la nada, ¿cómo podemos nosotros -seres finitos- hacer que se vuelva accesible en sí, y sobre todo para nosotros, el conjunto de lo ente en su totalidad? Como mucho, podemos pensar el conjunto de lo ente en la «Idea» y, negar en el pensamiento lo que hemos imaginado de ese modo y «pensarlo» como negado. Si seguimos esta vía sin duda alguna ganaremos el concepto formal de esa nada imaginada, pero nunca conseguiremos la propia nada. Pero la nada es nada y entre la nada imaginada y la «auténtica» nada no puede reinar ninguna diferencia, si es que la nada representa la total ausencia de diferencias. Sin embargo, la «auténtica» nada misma, ¿no es nuevamente aquel concepto escondido, pero en cualquier caso contradictorio, de una nada que es? Pero ésta será la última vez que las objeciones del entendimiento detengan la marcha de nuestra búsqueda, pues su justa pertinencia sólo puede demostrarse mediante una experiencia fundamental de la nada.

Tan cierto es que nunca captamos el conjunto de lo ente en sí de manera absoluta como que nosotros nos encontramos situados en medio de eso ente que de algún modo se encuentra desvelado en su totalidad. En definitiva, existe una diferencia esencial entre captar la totalidad de lo ente en sí y encontrarse en medio de lo ente en su totalidad. Aquello es fundamentalmente imposible; esto ocurre de modo permanente en nuestro Dasein. Es cierto que en nuestros quehaceres cotidianos nos parece como si sólo estuviéramos ligados a este o aquel ente, como si anduviésemos perdidos en este o aquel ámbito de lo ente. Pero por dislocada que nos pueda parecer la realidad cotidiana, en cualquier caso sigue manteniendo a lo ente, aunque sólo sea en la sombra, en una unidad del «todo». Incluso y precisamente cuando no estamos ocupados propiamente con las cosas o con nosotros mismos nos sobrecoge ese «todo», por ejemplo, cuando nos invade el auténtico aburrimiento. Éste todavía se encuentra lejano cuando lo único que nos aburre este libro, este espectáculo, esta ocupación o esta ociosidad, pero irrumpe cuando “uno está aburrido». El tedio profundo, que va de aquí para allá en los abismos del Dasein como una niebla callada, reúne a todas las cosas y a los hombres y, junto con ellos, a uno mismo en una común y extraña indiferencia. Este tedio revela lo ente en su totalidad.


Fragmento de ¿Qué es Metafísica? Martin Heidegger. Traducción de Helena Cortéz y Arturo Leyte en Hitos. Copiado y pegado desde

Thursday, August 31, 2006

¿Identidad Nadeista?


Siempre nos hemos sentido diferentes del resto, nos autoproclamabamos antisociales y haciamos del "rincon" nuestro lugar. ¿Por que? No sé si para muchos pero por lo menos para la mayor parte de mis amigos (por lo general me relaciono con gente extraña) ese distanciamiento, esa separación entre nosotros y el resto era parte constituyente de su identidad, identidad que se fortalecía mientras más nitida sea la linea que nos separa de ellos, de los "normales".

Creo que en esa necesidad de autoafirmar una imagen propia está la base del surguimiento del nadeismo, de la misma forma en que se encuentra en muchas de las entidades colectivas como el movimiento gotico, otaku, anarko-punky etc, e incluso la barra de un equipo o las pandillas callejeras ... grupos o identidades sub-culturales que pueden originarse por diversos motivos, que pueden tener diferentes objetivos, que comparten distintas actividades pero que sin embargo tienen en común esa función fundamental de ser el sustrato primario a través del cual los procesos de autoidentificación pueden llevarse a cabo. Y Santiago de la posmodernidad se caracteriza por aquello, a saber, por la fragmentación y dispersión de las identidades sociales a través del mecanismo del distanciamiento.

Especulando sobre el por que de dicha fragmentación quiero señalar un par de ideas aunque reconozco que la complejidad de dicho proceso de fragmentación no puede ser reducida a un par de vagas explicaciones.

La fragmentación en parte se debe a que la sociedad como junto, no es capaz de responderse la pregunta de ¿Quienes somos?, estamos inmerso dentro de la tradición judeocristiana y nos atraviesa el racionalismo occidental de la modernidad, pero ¿cuanto de eso nos pertenece? Si no hemos sido parte de la construcción de aquella identidad, está siempre nos va a ser ajena y extraña, de ahi que uno de los topicos más recurridos en la literatura latinoamericana sea la soledad, porque lo ajeno y lo extraño en uno tambien es lo ajeno y lo extraño en el otro. Lo mismo sucede con nuestras tradiciones, el 18 de Septiembre es un claro ejemplo de lo ajeno que nos es esa identidad criolla porque no sabemos bailar cueca, no bebemos chicha, no nos vestimos como huasos, en mi puta vida he logrado hacer una paya y nunca pude aprender a elevar volantin. Todas aquellas cosas se volvieron ajenas en el momento en que se sacralizaron bajo el rotulo de chilenidad porque nuestra identidad no es una cosa sino más bien un movimiento.
Por otra parte esta todo aquello que constituye moda y pose, que parece tan excesivamente vivo que debiesemos juzgarlo muerto. La constante creación de dichas identidades nos puede hacer creer que de verdad somos parte de los procesos que le dieron vida, sin embargo, estas siguen siendo impuestas desde un otro lugar en el que podemos situar al capital, cuyo fin no es la creación de elementos culturales sino la constante renovación del circuito comercial por lo cual estas identidades que podríamos llamar generacionales son creadas, desechadas, recicladas y olvidadas constantemente con la misma celeridad con que los productos son renovados en la vitrinas.

Todos tropezamos con la misma piedra. Sin querer formamos parte de ese proceso de fragmentación y dispersión, al trazar el limite creamos la ilusion de una nueva identidad que puede ser tan imbecil como la de un Nazi Araucano, si ese limite circunscribe un trozo de realidad homogeneo con respecto al espacio que lo rodea, en otras palabras el limite designado bajo la palabra nadeismo se torna un concepto vacío. Por otra parte esa frontera trazada por la necesidad de diferenciarnos amenza con convertirse en el sentido del nadeismo y estamos de acueredo de que en el momento en que el nadeismo tenga un sentido o un fin podremos declararlo muerto.
Personalmente creo que si problematizamos la cosa (asunto de moda por lo demas en cierta facultad de Gomez Millas) y nos preguntamos que hay detrás de esa diferenciación podríamos decir que significa o significó "ser nadeista"....

Monday, August 14, 2006


Algunas palabras bajo el Nadeismo...


¿Qué es el Nadeismo exactamente? Si decimos que es una religión pecaríamos de pretensiosos puesto que no hay ningun universo simbolico con aires de metafisica barata detrás de la palabra nadeismo, no hay promesa de un más allá, no hay paz eterna ni quimera de felicidad, ni siquiera me molestaría en ofrecer una verdad trascendental dentro del nadeismo. No, una religion no. Estamos un paso más adelante y a la vez un paso más atrás de todo eso. Tambien carecemos de los rituales necesarios como para ser considerados una secta, al más puro estilo de la iglesia católica.
Así como no prometemos un más allá ideal, tampoco nos interesa mejorar el más el acá. No, tampoco somos una filosofía, a la manera clásica o la manera vulgar, no proponenos un estilo de vida, ni una forma de verla. La idea tampoco es caer en el nihilismo, puesto que aunque se pueda jugar fácilmente con aquella palabra, creo que no tenemos los cojones para aceptar sus consecuencias. Y si es por ser sinceros somos niños mimados pequeñoburgueses y todo nuestro discurso político no son más que los estertores de nuestra malnutrida conciencia social.
Podríamos pretender ser astutos y pensar que el nadeismo es una ironia, una verdad sarcastica, un golpe bajo para un cierto otro, que no podemos definir. Pero ¿Que objeto tendría nuestro sarcasmo? No somos peores que cualquier otra ideologia enajenante. Tampoco mejores. Ni siquiera distintos, seguimos relacionandose bajo los mismos parametros convencionales, seguimos siendo actores de esta tragicomedia, tan culpables, tan pateticos como cualquier otra alteridad en torno a la cual constituirnos.
Tampoco creo que sea la excusa para reunirnos bajo un sustantivo, al estilo de Te amo made in chile, como los super amigos o el 4º Z o todos aquellos grupusculos que no hacen más que jugar a la dinamica exclusión/inclusión para sentirse un poco más seguros o un poco menos solos.
Podría hablar mucho más sobre lo que no es nadeismo para concluir simplemente que no sé lo que es el nadeismo. Pero hacer eso sería reconocer que la palabra nadeismo es una palabra vacía, carente tanto de sentido como de absurdo, que ni siquiera sirve como sarcasmo surrealista. Ni siquiera sería útil para defender la inutilidad.
Uno de los lugares comunes del postmodernismo es la construccion social de la realidad. El Nadeismo necesita ser construido y reconstruido constantemente, puesto que carece de esencia. El nadeismo es un devenir, pero es un devenir que necesita condensarse, objetivarse para existir, aunque como objeto este en continuo transito. Asi como un juego necesita de sus reglas o más bien esta constituido por sus reglas, el nadeismo necesita de los limite necesarios que lo definen para comenzar a desenvolverse, puesto que de lo contrario es letra muerta. Cosas asi son las que tenemos pendientes, el nadeismo debe ser creación constante.